Feedback

Cada año, la Cave de Prestige del BIVB reúne a decenas de expertos para evaluar más de 1.200 cuvées de Borgoña a ciegas. Para digitalizar esta cata de gran envergadura, simplificar el seguimiento en tiempo real y transformar los comentarios de sus expertos en datos realmente explotables, el BIVB ha integrado Tastee este año en el núcleo de su proceso de selección.
El Bureau Interprofessionnel des Vins de Bourgogne (BIVB) organiza desde 1971 la Cave de Prestige: un programa de selección que identifica las cuvées más representativas de cada denominación para convertirlas en embajadoras de la región en todo el mundo. Con más de 1.200 cuvées a evaluar a lo largo de varias sesiones, el proceso se había basado hasta ahora íntegramente en el papel. Este año, el BIVB ha integrado Tastee para digitalizar la cata y transformar los comentarios de sus expertos en datos analizables a gran escala.
Antes de Tastee, las evaluaciones de la Cave de Prestige se realizaban íntegramente en papel. La puntuación asignada a cada vino era el único criterio realmente explotable a la escala del programa. Los catadores sí redactaban comentarios, pero estas notas permanecían prácticamente inutilizables: procesarlas manualmente para 1.200 cuvées y varias decenas de expertos habría supuesto varias semanas de trabajo. Una tarea sencillamente inabordable en formato papel.
Esta es la aportación principal de Tastee, en dos momentos distintos.
Durante la cata

Tastee agiliza la introducción de datos y ofrece un seguimiento en tiempo real que permite identificar rápidamente los vinos que destacan, supervisar el avance de la sesión y saber en todo momento qué cuvées han sido evaluadas.
Después de la cata

El análisis profundo de los perfiles gustativos, los descriptores recurrentes y las tendencias por denominación se genera instantáneamente gracias a Tastee. Un trabajo que habría requerido varias semanas en formato papel, con resultados mucho menos fiables.
El reto aquí era adaptarse a las restricciones y al proceso de cata del organizador. Para la Cave de Prestige, el BIVB optó por un modelo de sesión única: todas las cuvées inscritas coexisten en una misma sesión de Tastee. Cada experto selecciona los vinos de los que es responsable entre los 1.200 disponibles y los cata a ciegas.
La incorporación es inmediata. Para unirse a la sesión, cada catador solo tiene que escanear un código QR. A continuación, accede a la interfaz Tastee desde su smartphone u ordenador, selecciona los vinos que evalúa e introduce sus comentarios y valoraciones directamente en línea, sin necesidad de instalación.
La primera sesión tuvo lugar en la sala de cata del BIVB en Beaune, con 32 catadores que evaluaron colectivamente 240 cuvées de las 1.200 inscritas. Los resultados se centralizaron y se pusieron a disposición de forma instantánea en Tastee, sin reintroducción manual ni consolidación de hojas de papel. Están previstas varias sesiones adicionales a lo largo del mes de abril para cubrir progresivamente el panel completo y finalizar la selección.

El cambio más estructural no es logístico: atañe al estatus del comentario de cata. Allí donde el papel lo relegaba a la categoría de anotación informal casi imposible de procesar, Tastee lo convierte en una información central de conocimiento del producto. Más allá de la evaluación, lo que importa es comprender el perfil de cada vino: algo que la puntuación por sí sola no permite. Cada catador expresa su impresión, su percepción de las características gustativas y aromáticas del vino, construyendo así una descripción precisa y matizada de cada cuvée.
A la escala de 1.200 cuvées y varias decenas de expertos, estos datos se convierten en una base de conocimiento inédita sobre el viñedo borgoñón: tendencias gustativas por denominación, tipicidad de las añadas, descriptores recurrentes en los vinos más constantes. Datos que pueden alimentar mucho más que una selección anual, abriendo nuevos usos en materia de conocimiento del viñedo, estrategia de marketing y comunicación diferenciada por mercado o por perfil de consumidor.
El caso del BIVB ilustra una situación frecuente en el mundo del vino: las grandes organizaciones interprofesionales gestionan volúmenes considerables de cuvées a evaluar, con jurados de expertos con disponibilidades variables y exigencias elevadas en materia de rigor y trazabilidad. Ante estos volúmenes, el enfoque basado en el papel, manual y tradicional, muestra sus límites. Lo que se necesita es una plataforma pensada para la cata profesional, capaz de gestionar simultáneamente una amplia biblioteca de vinos, varias decenas de evaluadores y un análisis automatizado de los resultados. Eso es exactamente lo que aporta Tastee.
¿Organiza selecciones de vinos para su viñedo o su denominación? Tastee se adapta a su tamaño y a su proceso de cata. ¡Hablemos!